5. Implicancias de política (versión ampliada con citas y referencias)¶
Los resultados y la discusión sugieren que los efectos del COVID-19 no deben abordarse únicamente desde la gestión sanitaria, sino a través de estrategias integrales de desarrollo humano y territorial. Las políticas públicas pospandemia deben fortalecer las capacidades locales, reducir las desigualdades estructurales y consolidar una gobernanza colaborativa entre Estado, universidad y comunidad.
A continuación, se sintetizan las principales implicancias de política derivadas del análisis.
5.1. Fortalecer la Atención Primaria de la Salud (APS) con enfoque territorial¶
La Atención Primaria de la Salud (APS) debe constituirse en el eje de un sistema de salud resiliente, descentralizado y universal. Como afirma Marmot (2015), “la inequidad en salud no es inevitable” (p. 19); por tanto, la inversión en servicios de base territorial es una herramienta de equidad social.
Se propone reforzar la infraestructura local de APS, especialmente en municipios intermedios y rurales, priorizando equipos interdisciplinarios con participación comunitaria y articulación con universidades.
La experiencia de Córdoba y Río Cuarto demuestra que el trabajo conjunto entre hospitales regionales, municipios y universidades mejora la capacidad de respuesta y promueve la innovación organizativa (UniRío Editora / UNRC, 2022).
5.2. Integrar la salud mental al sistema público y comunitario¶
La pandemia generó un aumento sostenido de los trastornos de ansiedad, depresión y estrés postraumático, con un incremento del 30 % en la demanda de atención psicológica pública entre 2019 y 2023 (Ministerio de Salud, 2023).
Se recomienda incorporar la salud mental de forma transversal en la APS y en los programas de prevención y promoción, garantizando acceso equitativo a terapias, redes de apoyo y servicios digitales.
Este enfoque se alinea con la visión de Butler (2020) sobre la vulnerabilidad compartida y la necesidad de políticas de cuidado que reconozcan las interdependencias humanas.
5.3. Evaluar el gasto sanitario combinando métricas de equidad y productividad¶
El gasto en salud debe evaluarse desde una lógica dual:
1. Equidad, como lo plantea Stiglitz (2015), considerando la salud un bien público con retornos sociales amplios.
2. Eficiencia, en línea con la teoría del capital humano (Becker, 1964/2007; Grossman, 1972), que entiende la inversión en salud como un factor de productividad.
Se propone desarrollar indicadores compuestos que integren ambos criterios —por ejemplo, el Índice de Equidad Sanitaria Territorial (IEST)—, capaces de medir simultáneamente cobertura, eficiencia, impacto en empleo y bienestar colectivo.
5.4. Crear sistemas de información interoperables y observatorios locales¶
La fragmentación de los sistemas de información durante la pandemia dificultó la planificación y la respuesta rápida. Siguiendo las recomendaciones de la OPS/OMS (2021), se plantea consolidar una infraestructura nacional de datos interoperables, que integre información sanitaria, socioeconómica y territorial.
A nivel local, se recomienda la creación de observatorios regionales de salud pública y desarrollo social, integrados por universidades, gobiernos y organizaciones civiles, para monitorear indicadores y generar evidencia para la toma de decisiones.
5.5. Fomentar alianzas Universidad–Municipio–Comunidad¶
La evidencia empírica de Río Cuarto confirma que las alianzas interinstitucionales fortalecen la gobernanza territorial y la resiliencia social. La articulación entre la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), el Municipio y el Hospital Regional permitió una gestión eficaz del diagnóstico, la vigilancia epidemiológica y la comunicación pública (UniRío Editora / UNRC, 2022).
Estas experiencias deben institucionalizarse a través de convenios de cooperación permanentes, laboratorios de innovación pública y programas de extensión universitaria con enfoque en salud, datos abiertos y desarrollo sostenible.
5.6. Otras líneas estratégicas complementarias¶
- Incorporar salud mental y digitalización como componentes estructurales del Plan Federal de Salud.
- Impulsar políticas fiscales progresivas para financiar inversión social sostenible (CEPAL, 2022).
- Promover la formación interdisciplinaria en salud pública, economía y sociología para los equipos de gestión local.
- Desarrollar mecanismos de evaluación participativa de políticas, integrando actores comunitarios en el diseño y monitoreo.
5.7. Síntesis¶
Las implicancias de política confirman que la resiliencia pospandemia requiere combinar inversión social, capacidad institucional y cohesión comunitaria.
La salud no debe concebirse como gasto, sino como activo estratégico de desarrollo (Stiglitz, 2021).
Integrar la APS, la salud mental y la interoperabilidad de datos con políticas de equidad territorial permitirá consolidar un modelo de bienestar sostenible, centrado en las personas y en la justicia social.
Referencias (APA 7.ª ed.)¶
Banco Mundial. (2025). GDP growth (annual %) – Argentina (NY.GDP.MKTP.KD.ZG). https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.MKTP.KD.ZG?locations=AR
Becker, G. S. (1964/2007). Human Capital: A Theoretical and Empirical Analysis, with Special Reference to Education. University of Chicago Press.
Butler, J. (2020). The Force of Nonviolence. Verso.
CEPAL. (2022). Panorama Social de América Latina y el Caribe 2022. Comisión Económica para América Latina y el Caribe. https://www.cepal.org/
Grossman, M. (1972). On the concept of health capital and the demand for health. Journal of Political Economy, 80(2), 223–255.
Marmot, M. (2015). The Health Gap: The Challenge of an Unequal World. Bloomsbury.
Ministerio de Salud. (2023). Informe sobre salud mental y atención primaria en la pospandemia. Buenos Aires: Ministerio de Salud de la Nación.
OPS/OMS. (2021). Exceso de mortalidad: Provincia de Córdoba. https://www.paho.org/
Stiglitz, J. E. (2015). The Great Divide. W. W. Norton & Company.
Stiglitz, J. E. (2021). The pandemic and inequality. Columbia University Press.
UniRío Editora / UNRC. (2022). Impactos locales de la pandemia (Gran Río Cuarto). Universidad Nacional de Río Cuarto.